BRINDIS
Brindo por mi derecho de seguir viviendo...
y creanlo, estoy brindando. Tal vez como dijeron recién por aquí “se convidan brindis” aún cuando tiene un ligero sabor a mentira. Pero si alguien estuviera aqui, compartiria este “añejo” asi solo me quedara un trago. Y volveria a brindar, por cada alma que habita este templo llamado “mundo”, por los que dejaron de contestar mis mails, por los que riñen en el “cyber espacio”, por los que se van y por los que nunca vuelven... por los que se toman el tiempo de caer aqui a primera hora del día para ver las buenas (o malas) nuevas.
Hoy brindo por decidir seguir viviendo, por que a pesar de la lluvia, del caos, del abandono del alma, de las cicatrices que no cicatrizan, del dolor que aunque se vuelve leve, sigue doliendo... por él y por mi... por “ellos”... aún a pesar del tedio y el olvido, a pesar de los pesares, la vida no me vence, aunque lo intente a diario, aunque sobren soledades, aunque falten compañías, aún cuando los teléfonos están “fuera del área” y los sábados son días negados. Aún cuando el fin del mundo esté a la vuelta de la esquina (si es que no ha acabado ya) brindo por cada de uno de ustedes y por mi.
... por que sigo siendo una frágil mariposa que huye de la luz por que le tiene miedo y que vuela en las noches para contemplar lo que queda del día.
A su salud!!!
Noctuela (o Issa, según lo prefieran)