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Bienvenid@ a Waldylei Yépez by DarkisX.Com
viernes, 29 agosto 2008 @ 04:28 CLT
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Desde la ventana de mamá

LetrasDesde la cama de mamá se podía ver por la ventana un rectángulo que resumía el universo.
El cielo de Lima durante esos años era lindo. Se veía negrito desde las siete y las estrellas se dejaban ver. Una noche de las tantas noches de apagón, mamá me dijo ven al patio y mira al cielo. Salimos por la cocina y vimos hacia arriba.
Ella había crecido entre la hacienda de sus papás y el internado de monjas dominicas. Según me contó le gustaba ver el cielo desde que era muy chiquita, su papá le decía que si quería medir el tamaño de su amor tenía que hacerlo en el cielo, por que era infinito. Me contó que antes se veían pasar más estrellas fugaces y que los deseos se cumplían más, que todo era más fácil. Hasta cree haber visto a Papá Noel en su trineo una vez.
Nos sentamos en las sillas del patio y me enseñó las tres marías, la cruz del sur, a su mamá y a su papá. La verdad no entendí como se habían convertido en estrellas. Les habíamos llevado flores a sus respectivas tumbas y estaban a la vez en el cielo. Me parecía medio extraño pero se lo creí. “Ellos son estrellas y nos miran desde arriba. No van a dejar que nada nos pase nunca”.

-¿Porqué hay tantos apagones?
-Gente loca que gusta de la oscuridad.
En ese momento pensé que yo también estaba loca, a mí también me gustaba la oscuridad y los apagones. Sin ellos no vería el cielo así de bonito y mamá estaría en la cama viendo tele y no el patio conmigo. Mamá me abrazó y me acarició el cabello enredado y negro que se veía como plata con la luna llena. Siguió hablando de estrellas.

-¿Porqué tus papás se fueron a vivir en las estrellas?
-Para vernos mejor.
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Una copa de vino

LetrasEn una ciudad como tantas otras, sentado en la terraza de su casa, Mario degustaba una copa de vino. Mientras lo saboreaba, pensaba en que la vida se estaba riendo de él.

-Le queda más o menos, un mes -le había dicho el doctor esa mañana.

Era el segundo especialista que visitaba. Con solo 45 años, no podía ser. Necesitaba una segunda opinión.

-Como bien sabe, se irá deteriorando poco a poco -continuó el doctor-. Yo de usted buscaría ya, una residencia. Allí lo cuidarán hasta que llegue el momentó. Usted sólo no puede estar. A no ser que tenga algún familiar que se haga cargo de todo, claro.
-No tengo familia -contestó.

Así lo había decidido hace muchos años, cuando salió de ese pueblo para venir a la ciudad, a buscar fortuna. A perseguir su sueño: tener mucho dinero.
Mario quería ser rico. No le importaba el precio que tuviera que pagar.Quería disfrutar de los placeres de la vida que sólo el dinero podía ofrecer, como por ejemplo, saborear un buen vino.

-Usted si que entiende -le decían siempre en la bodega-. No elige cualquier cosa.
-Claro que no. Con dinero, solo lo mejor.

Mario era un hombre inteligente y sin escrúpulos. Aceptaba cualquier trabajo que le ofrecieran siempre que le reportara una compensación económica importante. Y además ahorraba, ahorraba mucho, hasta que se hizo con un buen capital.
Nunca tuvo novia porque las mujeres se gastaban todo el dinero, y si alguna noche necesitaba una, le pagaba y ya está.
Amigos, los justos para salir alguna noche o para pequeñas reuniones. Así que se encontraba sólo. Sólo frente al Alzheimer.

Sentado en la terraza, mirando los edificios, acompañado de su botella de vino, se reía.
No iba a permitir que la enfermedad le ganara la partida. No llegaría a convertirse en un vegetal.
Pegó otro sorbo de vino. Realmente no se notaba nada el narcótico.
"Siempre ríe mejor, quién ríe el último", citó. Y se durmió.


carusso
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No existe

LetrasNo existe las luces del amanecer, el fulgor amarillo
que me regala el cielo cuando te evoco.
No existen las horas cuando en ti mucho pienso,
cuando el horizonte me muestra tu silueta en el largo camino.
No existen los vientos empujados por Dios cuando se trata de recordarte
y pensar que un día pueda estrecharte en mis brazos,
contemplarte en mi corazón.

No existen mis letras si no estás presente en ellas.

No existen los días de gloria con esta concurrida soledad,
sólo un mar de recuerdos, de muy bellos pasajes.
No existe el cielo y el infierno cuando trato de pensar
que consumar contigo quiero una vida, un destino.

No existe el amor si no existe Dios.

Escucharme quiero, la voz del interior que a ti me nombra.
No existe el silencio, sólo el susurro tuyo cuando quieto quedo.
No existen mañanas radiantes, solo tu mirada a lo lejos.
No existen los llantos, sólo el gemir que regalas al viento
cuando se trata de recordarme, de pensarme y siempre amarme,
al igual que esta criatura que celebra haberte conquistado.

No existen las metas si no es a tu causa.
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El amigo de tus sueños

LetrasTu corazón espera
sembrar sus flores
en semillas de agua.

Encuentra un vaso
con vinagre al fondo
y se dibujan lágrimas.

Juntas caramelos
ácidos que entregas
al congelador

-se hacen piedras-
lloras una vez más.

Pruebas sal y escarcha
cuando eres pan y azúcar.

Levantas una pared
sin imaginar
que detrás de la sombra
está el mejor amigo de tus sueños;
cuida tus plantas,
le pone manzana al azúcar
y la comparte contigo.

Azul
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Primavera blanca

LetrasI

Murieron
los escarabajos de hielo
que hundían alfileres
en nuestras manos.

II

Antes de irse
Violencia trapeó la sangre
de sus flores aplastadas
y se blanqueó la cara con dos kilos
de harina.

III

Primavera regresa
con nieve en el alma,
una crisálida invisible
y árboles callados.

IV

Llovemos ojos tristes
pero la herida es esa brújula
que nos devolverá al bosque
de nuestros sueños.

Azul