A través del tiempo - Dr. Brian L. Weiss
Autor de "Muchas vidas, muchos sabios".
Importante: Este texto tiene derecho de autor, se publica aquí con el único próposito de deleite al lector.
Es importante aclarar que este no es el libro del Dr. Weiss, sólo pequeños fragmentos que más me llamaron la atención. Sírvase de revisar AQUI para visualizar una serie de sitios web en donde puede buscar para corroborar si se encuentra disponible. O en su defecto, utilizar el formulario en la parte superior del menú izquierdo, para buscar en el Google.
EL PODER DE LA REENCARNACIÓN
PARA CURAR
LA MENTE Y EL CUERPO
TEXTO DEL EJERCICIO DE RELAJACIÓN Y REGRESIÓN
Debe ser grabado por el lector para poder utilizarlo. Recuerde que este texto fue sacado del libro original.
Cierra suavemente los ojos.
Ahora concéntrate en tu respiración, que debe ser profunda y regular, de abajo hacia arriba.
Aspira cinco veces, profundamente, relajándote, aspirando por la nariz y exhalando por la boca…
Relájate. (Larga pausa para las cinco aspiraciones.)
Ahora, con cada exhalación, expulsa los dolores y la tensión acumuladas en el cuerpo.
Con cada inhalación, aspira la apacible energía que te rodea.
Relájate aún más.
Ahora visualiza, imagina o siente que todos tus músculos se relajan por completo.
Relaja los músculos de la frente y de la cara…
Y la mandíbula…
Relaja los músculos del cuello y los hombros. Allí hay acumulada mucha tensión.
Relaja los brazos…
Relaja las piernas…
Relaja los músculos de la espalda…
Y deja que los músculos de tu vientre se relajen por completo, para que tu respiración siga siendo agradable, profunda, pareja.
Con cada suave aliento que tomes, déjate relajar más y más.
Visualiza, imagina o siente una luz intensa en lo alto de tu cabeza, dentro de tu cabeza. Deja que tu mente elija el color de esa luz. (Pausa.)
Todo lo que esa hermosa luz toque, cuando se vaya esparciendo por tu cuerpo, todos los tejidos, los órganos y los músculos, cada fibra, cada célula de tu cuerpo, se relajará completamente, liberándose de todos los dolores y de todas las molestias, de toda enfermedad.
Y la luz acentuará más y más tu relajación.
Ya te sientes profundamente apacible y tranquila.
Ahora ve, siente o imagina que la luz se esparce desde lo alto de tu cabeza… hacia abajo, por la frente… por detrás de los ojos… relajándote aún más.
Ves, sientes o imaginas que la luz se extiende por tu mandíbula… por el cuero cabelludo hacia abajo… acentuando tu relajación.
Ahora la luz corre por tu cuello, relajándote completamente los músculos del cuello y la garganta, suavizando el interior de la garganta.
Y te relajas aún más. (Pausa.)
Visualiza, imagina o siente la luz, que relaja y cura todos los músculos, todos los nervios, todas las células de tu cuerpo, extendiéndose por los hombros… Y por los dos brazos hacia abajo, hasta llegar a las manos y los dedos. (Pausa.)
Ves, sientes o imaginas que la luz fluye por la parte superior de la espalda… y el pecho… y entra en el corazón, que bombea esa luz por todas las arterias y venas del cuerpo…
A los pulmones, que refulgen bellamente…
Los músculos de la parte superior de la espalda están completamente relajados.
Y ahora la luz se extiende por la columna vertebral, desde el cerebro hasta la punta de la columna, fluyendo por todo el sistema nervioso hasta llegar a todos los músculos y todas las células del cuerpo.
Y estás profundamente serena y relajada.
Sientes una profunda tranquilidad, una maravillosa sensación de paz. (Pausa.)
Ves, sientes o imaginas que la luz se extiende por el abdomen… y por la parte inferior de la espalda, relajando por completo esos músculos y esos nervios…
Y ahora la ves correr por las caderas…
Por las piernas, hasta llegar a los pies, a la punta de los pies, hasta que todo el cuerpo queda colmado…bañado… de esa luz intensa y maravillosa.
Y te sientes muy, muy serena.
Ahora visualiza, imagina o siente que la luz rodea completamente tu cuerpo, como si estuvieras en un nido o un halo de luz. Eso te protege, te relaja la piel y los músculos exteriores…
Y te sientes aún más serena y relajada.
Dentro de un momento voy a contar hacia atrás, de cinco a uno. Con cada número te sentirás más y más serena y apacible y tu relajación será más y más profunda. Cuando llegue a uno te encontrarás en un estado muy profundo, con la mente libre de los límites normales del espacio y el tiempo.
Puedes recordarlo todo.
Cinco…
Cuatro, te sientes más y más serena y relajada…
Tres, más profundo, más profundo…
Dos, estás llegando…
Uno…
Estás profundamente relajada, pero si sientes alguna molestia, ahora o más adelante, tienes todo el control.
Puedes ahora poner fin a la parte de relajación del ejercicio y no seguir con la regresión. Basta con que abras los ojos y regresarás inmediatamente a tu estado normal, con pleno control de todas tus funciones psicológicas y físicas, sintiéndote estupendamente, relajada y descansada.
Si quieres continuar, visualiza, imagina o siente que desciendes lentamente por una hermosa escalinata. (Pausa.)
Al pie hay una entrada con una luz intensa al otro lado.
Te sientes completamente relajada y muy en paz.
Caminas hacia la entrada, sabiendo que tu mente ya no está limitada por el tiempo ni por el espacio. Puedes recordar absolutamente todo lo que te ha ocurrido.
Cuando cruces la entrada hacia la luz estarás en otro momento.
Deja que tu mente elija el momento, de esta vida o de cualquier otra.
Puedes regresar a un momento en el que surgió un síntoma tuyo, un sentimiento o una relación turbulenta, la primera causa. (Pausa larga.)
Emerges a la luz. Primero te miras los pies. Miras qué calzado usas: zapatos, sandalias, paño, o si estás descalzo…
Ahora subes la vista por el cuerpo…
Mira la ropa…
Mírate las manos…
Ves cómo eres…
Si es de día o de noche…
Si estás adentro o afuera.
Trata de saber la fecha. (Pausa.)
Mira a tu alrededor, observa la geografía, la arquitectura, las plantas y los árboles, si hay otras personas allí. Si hay otras personas, puedes hablarles y ellos pueden responder a tus preguntas.
Busca las respuestas a tus preguntas, a tus síntomas. (Larga pausa.)
Sigue explorando ese período.
Si hace falta, puedes retroceder o avanzar en el tiempo…
Si sientes alguna inquietud, basta con que flotes por sobre el cuerpo, observando sin sentir ni participar activamente.
O si prefieres, abre los ojos y pon fin al ejercicio.
Explora todos los acontecimientos importantes. Tu mayor perspectiva te permite comprender por qué ocurrieron y qué significan en realidad.
Ahora puedes comprender. (Larga pausa.)
Mira si alguna persona de esa vida está contigo en tu vida actual. (Larga pausa.)
Si quieres, ve al final de esa vida y experimenta tu muerte. (Larga pausa.)
Flota por sobre el cuerpo y repasa tu vida. ¿Qué lecciones tuviste que aprender? (Larga pausa.)
Ya es hora de regresar.
Dentro de un momento voy a contar de uno a cinco. Cuando llegue a cinco, abre los ojos y estarás plenamente despierta, alerta y descansada. Te sentirás muy bien. Tendrás pleno dominio de todas tus funciones físicas y psicológicas. Recordarás todo. Cada vez que hagas este ejercicio te relajaras más y más profundamente.
Uno: Todos los músculos, todos los nervios del cuerpo completamente relajados.
Dos: Despierta poco a poco, te sientes muy bien.
Tres: Más y más despierta y alerta.
Cuatro: Casi despierto, te sientes estupendamente.
Cinco: Abres los ojos, completamente despierta y alerta, sintiéndote muy bien.
Párrafos o frases
Capitulo 3. A la comprensión por la experiencia. Pág. 46
. El rabino Moshe Chaim Luzzatto, uno de los eruditos judíos más brillantes de los últimos siglos, así la gilgu l [ Reencarnación ] en su libro The Way of God : "Una sola alma puede reencarnar varias veces en diferentes cuerpos y, de esta manera, rectificar el daño hecho en encarnaciones previas. De modo similar, también puede alcanzar la perfección que no alcanzó en encarnaciones previas".
Cuando investigué la historia del cristianismo, descubrí que el emperador Constantino había borrado del Nuevo Testamento antiguas referencias a la reencarnación en el siglo IV, cuando el cristianismo se convirtió en religión oficial del Imperio Romano. Al parecer, el emperador consideró que el concepto de la reencarnación amenazaba la estabilidad del imperio. Si los ciudadanos creían que tendrían otra oportunidad de vivir, podían mostrarse menos obedientes y respetuosos de la ley que quiénes creían en un único Día del Juicio para todos.
En el siglo VI, el Segundo Concilio de Constantinopla respaldó el acto de Constantino declarando oficialmente que la reencarnación era una herejía. Como Constantino, la Iglesia temía que la idea de vidas anteriores debilitara y socavara su creciente poder, brindando a los seguidores demasiado tiempo para buscar la salvación. Estaban de acuerdo en que era necesario el látigo del Juicio Final para asegurar las actitudes y la conducta correctas.
Durante la misma Era Cristiana Primitiva que llevó al Concilio de Constantinopla, otros padres de la Iglesia como Orígenes, Clemente de Alejandría y San Jerónimo aceptaban la reencarnación y creían en ella, al igual que los gnósticos. Aún en el siglo XII, los cátaros cristianos de Italia y el sur de Francia sufrieron grandes brutalidades por su creencia en la reencarnación.
Mientras reflexionaba sobre la nueva información recogida, comprendí que los cátaros, los gnósticos y los cabalistas tenían, aparte de su creencia en la reencarnación, otro valor en común: que la experiencia personal directa, más allá de lo que vemos y conocemos con nuestra mente racional o por lo que nos enseña una estructura religiosa, es una gran fuente de sabiduría espiritual. Y esta experiencia personal directa fomenta poderosamente el crecimiento espiritual y personal. Lamentablemente, como podían ser seriamente castigados por las creencias no ortodoxas, esos grupos aprendieron a mantenerlas en secreto. La represión de las enseñanzas sobre vidas anteriores no ha sido espiritual, sino política.
Capitulo 5. Curación de relaciones turbulentas. Pág. 107
Tener un alma gemela significa, en realidad, compartir con otra alma muchas vidas, penas y alegrías, triunfos y desesperación, amor y perdón, enfados y perdones y, sobre todo, un infinito crecimiento. Un alma gemela suele ser alguien con quien sentimos un vínculo instantáneo en el primer encuentro, como si lo conociéramos desde hace mucho. En realidad, probablemente sea así. No hace falta tener una relación romántica con una persona para experimentar la satisfacción y la plenitud del vínculo con el alma gemela.
Tampoco hay una sola alma gemela para cada uno. Puede ser una grupo pequeño e irse ensanchando a medida que reunimos experiencias profundas con más y más almas, a lo largo de muchas vidas, pero la sensación de haber conocido antes a alguien o de compartir con ella sentimientos e intuiciones intensos no se limita a una sola persona, por cierto. Podemos tener más de un alma gemela al mismo tiempo.
Capitulo 6. La curación del niño interior y del niño maltratado. Pág. 112
Según la teoría de AT (Análisis Transaccional), la composición psicológica de cada persona contiene tres partes. El Niño (La criatura que cada uno lleva en sí), el Adulto (la parte objetiva racional de esa persona en la actualidad) y el Padre (la internalización de los pensamientos, sentimientos y actos de los padres o las figuras paternas).
Capitulo 9. Abrir la mente al poder de las experiencias místicas. Pág. 174
Sin embargo, al iniciar la regresión ocurrió algo desacostumbrado. Anita no entró a una vida pasada: fue aun sitio que parecía estar entre dos vidas. Semejaba un jardín, lleno de enorme sabiduría. Palpitaba de luz purpúrea y dorada y estaba lleno de mucho guías sabios. De pronto, desde ese lugar, esa mujer apocada y deferente empezó a enseñarme profundas verdades sobre el amor y la sabiduría.
- Cuando quieras consolar a alguien, no escuches sus palabras; las palabras pueden confundir o ser erróneas - Me aconsejó Anita, serenamente-. Ve directamente al corazón, directamente al dolor. Las palabras pueden estar rechazándote, pero aún así la persona necesita consuelo.
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- . Un alineamiento de amor de la mente al amor del corazón. Entonces estamos en armonía, en equilibrio.
Acababa de expresar algo muy próximo a una clásica definición esotérica de la sabiduría, que involucra la función de la mente y el corazón.