junio 2003
Carta inesperada
Hola, ¿cómo estás? Espero que bien. Físicamente sé que lo estás porque siempre he estado pendiente de ti, y sé que actualmente tu salud está muy bien gracias a Dios. Sin embargo, te he visto un poco agotada de tantas actividades que has realizado, y aquellas que están como proyectos muchas veces te agobian, te […]